Escribes para desahogarte. Porque sientes que aunque este no sea el mejor momento, estás aprendiendo a renacer.
Escribes para recordar y anhelar. Pero sobretodo para que esos recuerdos y anhelos no duelan, simplemente para que cicatricen.
Escribes porque te puede más la razón que el corazón. Ella siempre gana...
Y así escribes. Y te desprendes de tu lado más íntimo, del lado más oculto.
Y lo más importante de todo: escribes para ti, por ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario