domingo, 21 de julio de 2013

principeanDo

"No supe comprender nada entonces. Debí haberla juzgado por su actos y no por sus palabras. Me perfumaba y me iluminaba. ¡No debí haber huido jamás! Debí haber adivinado su ternura, detrás de sus pobres astucias. ¡Las flores son tan contradictorias! Pero yo era demasiado joven para saber amarla".

No hay comentarios:

Publicar un comentario