Supongo que he llevado las gafas violetas siempre dentro de mi y las utilizaba en ocasiones puntuales, cuando creía que el momento lo pedía. Pero... cuántas veces las habré guardado por miedo a quedar como una loca, como una HISTÉRICA, o hasta yo, yo misma, las habré utilizado en contra de otras compañeras o... en mi contra.
Llevo tiempo pensándolo. Tenemos que cuidarnos. Si no lo hacemos entre nosotras, nadie lo hará.
No pienso quitarme mis gafas violetas ya nunca.
Soy consciente de que atraeré discusiones e incomprensión, en su mayoría por parte de machirulos. Pero os digo algo, nadie conseguirá ni que me las quite, ni que me rinda, y ni si quiera que me enfade un minuto de mi vida por escuchar estupideces.
Amigas, hermanas, compañeras.